¿Por qué las selvas tropicales son importantes?

La sela en Borneo

La sela en Borneo

La primera vez que vimos el río Amazonas, estuvimos asombrados por su tamaño. Se veía como un océano—y por una buena razón.

Durante la época de crecida del río, es decir cuando el nivel del agua sube debido al incremento de las lluvias en las cabeceras de los ríos que son afluentes del Amazonas, la desembocadura del río Amazonas puede llegar a tener cerca de 480 km (300 millas) de ancho. En esta época, hasta 17 billones de toneladas métricas de agua pueden fluir al Océano Atlántico. Como referencia, la cantidad de agua dulce que el Amazonas descarga cada día al Océano Atlántico podría cubrir las necesidades de agua de la ciudad de Nueva York por nueve años. La fuerza de la corriente hace que el agua del río Amazonas continúe fluyendo en el océano casi 200 km (125 millas) antes de mezclarse con el agua salada del Atlántico. Los primeros nave-gantes podían beber agua fresca en el mar mucho antes de ver el continente sudamericano.

Lo que es aún más asombroso sobre el río Amazonas es la selva tropical que lo alimenta. Los árboles son como fábricas de agua, puesto que liberan o transpiran agua a la atmósfera. A través de toda la Amazonía, los árboles liberan 20 billones de toneladas de agua diariamente. ¡Esto es equivalente a más de la quinta parte de toda el agua dulce que fluye a los océanos del planeta!

¿Por qué las selvas tropicales son importantes?

Volar sobre el corazón de la Amazonía es como volar sobre un océano verde: una gran extensión de árboles interrumpida sólo por los ríos. Aún más asombroso que su tamaño, es el papel que la Amazonía y otras selvas tropicales en el mundo cumple en nuestra vida diaria.

Aunque las selvas tropicales pueden ser una preocupación distante, estos ecosistemas son extremadamente importantes para nuestro bienestar.

Las selvas tropicales son a menudo llamadas los pulmones del planeta debido al papel que cumplen absorbiendo el dióxido de carbono de la atmósfera y a su vez liberando oxígeno. El dióxido de carbono es uno de los gases que causa el efecto invernadero o calentamiento del planeta . En cambio, el oxígeno es un gas primordial para la vida de animales, plantas y muchos otros organismos. Las selvas tropicales también ayudan a estabilizar el clima global, produciendo lluvias alrededor del planeta.

Las selvas tropicales:

  • ayudan a estabilizar el clima en el mundo;
  • mantienen el ciclo del agua;
  • protegen contra inundaciones, sequía y erosión;
  • tienen poblaciones humanas en muchas regiones;
  • proporcionan un hogar para muchas plantas y animales;
  • sostienen grupos de gente nativa; y
  • son sitios únicos para visitar y conocer.

Author: Rhett Butler

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